domingo, 13 de mayo de 2012

RIFF CANNON, Mercury Mountain (Auto-Edicion, 2009)

Los buenos muchachos de Riff Cannon me enviaron una copia de Mercury Mountain apenas lo auto-editaron en el 2009 y lamentablemente fue a parar al callejón del olvido; aquel recoveco donde guardo promos que no desenterrare hasta que sea muy tarde para reseñarlos.

En el caso de este disco, cuando finalmente aterrizo en mi estéreo ya había pasado cerca de dos años desde su grabación y para entonces, la banda había cambiado nombres. Hoy en día Riff Cannon ha mutado hacia el más esotérico nombre de Summoner. La alineación es exactamente la misma, razón por la cual me pregunto qué tanto habrá morfado su sonido para ameritar ese regreso a cero. Sea como sea, si el primer álbum de Summoner, Phoenix, es tan potente como este Mercury Mountain entonces vale la pena escucharlo con atencion. 

Muchos no compartirán mi opinión pero para mí el stoner rock murió hace ya un par de años. Lo cual no quiere decir que hoy en día no existan exponentes valideros, sino que mi interés se ha desvanecido casi por completo desde aquel periodo pico entre el ’97 y el 2001. Es por eso que la primera vez que escuche Mercury Mountain quede boquiabierto; en parte porque este álbum no recibió suficiente cobertura y en parte porque al parecer los neoyorquinos de Riff Cannon o eran dueños de un espíritu muy independiente o ni siquiera pudieron captar la atención de un sello discográfico que los financiara y los apoyara promocionalmente.

Es una lástima, una putisima lástima; Riff Cannon apresuraban la base bluesera del stoner rock en general y compensaban la falta de feeling con una marcha adrenalitica e hiperactiva y la enlazaban con ciertas notas guitarreras resplandecientes que los acercan al psyche mas crudo y duro. De entre el emblematico sonido tipico del stoner rock, este cuarteto sobresalia por su rapidez y por su energia descomunal. Mercury Mountain es uno de los discos de stoner rock mas subvalorados de la historia.

((Montaña de Mercurio))

viernes, 11 de mayo de 2012

CHROMIUM DIOXIDE Zine, Numero 5 - El Antonio Banderas de los Zines Metaleros

Me he cagado de la risa mientras leía el último número del fanzine canadiense Chromium Dioxide. Tambien, me he reído y he cagado mientras leía Chromium Dioxide. Había escuchado grandes cosas respecto a esta revista y debo admitir que ha excedido mis expectativas en todos los frentes. 

Inicialmente compre este ultimo numero hace ya aproximadamente tres meses y luego de un par de semanas tuve que comenzar a disparar e-mails puesto que no había recibido nada en el correo. Luego de varios e-mails de intercambio acordamos que si esperaba un poco más, la gente del zine compensaría la demora y la molestia con algo de yapa. 

Dicho y hecho, un bendito martes al llegar a casa encontré un paquete grande que contenía no solo el ultimo numero de Chromium Dioxide sino también el numero dos y el numero tres. Como si esto fuera poco el paquete también incluía una camiseta negra con un diseño del fanzine. Tales fueron las ganas de satisfacer al cliente que según Philty (unos de los dos creadores del zine, el otro es Dave Slimer vocalista de la banda Canadiense Rammer) mi copia de los números dos o tres, eran sus copias personales pues esas ediciones ya se había agotado. 

Chromium Dioxide es uno de los mejores fanzines que he visto. Para la gente fanática de las cosas de culto y de los substratos de la música subterránea y de los films más chambones e inverosímiles, Chromium Dioxide es una especie de enciclopedia. 

El contenido tiene un balance perfecto de metal súper oscuro y preponderantemente ochentero y de películas de tipo B que solo un súper cinéfilo con demasiado tiempo libre conocería. Todo escrito de modo inteligente e irreverente y con un conocimiento tipo bibliotecario. El fanzine además tiene un diseño profesional y es presentado con un gusto que deleitara hasta a el amante de los comics más exigente.

Interesados en comprar Chromium Dioxide pueden hacer click aqui...

domingo, 6 de mayo de 2012

The DECIBEL Magazine Tour - IN SOLITUDE, THE DEVIL'S BLOOD, WATAIN y Behemoth.

Jode admitirlo porque muchos se ofenden pero si hay algo que yo cambiaria de la escena metalera, no sería  toda la movida power metal con su ridícula música cursi y desproporcionada, ni sus modas chifonescas, o la atorrantisima movida nu metalera de hace unos años que pareció representar malamente el mejor de los géneros musicales. No.  Si hay algo que yo cambiaria de la escena metalera serian los  metaleros.Quizás debería de ser más claro antes de escribir tan amplia oración, tan abierta a la malinterpretación además, pero cuando por unos cuantos años viví en el medio oeste Americano aprendí un par de lecciones acerca de los metaleros y  de algunos de sus estereotipos; cabezas huecas, racistoides, poco inteligentes, desinteresados en la lectura, borrachos, belicosos, etc, etc.  No que ninguno de estos adjetivos encajaría con mi persona, pero cuando una persona reúne todas estas características pues como que el humano en cuestión es un ser verdaderamente repugnable.

Sea como sea, este 
último martes mis preconcepciones sobre los metaleros se vieron destrozadas al atender el primer tour organizado por la revista Decibel. Nunca he visto una audiencia tan pasiva y amigable (cero pogo) y con excepción  del cerdo hijoeputa que estaba parado a mi costado durante el set de The Devil's Blood y de la bartender anoréxica que me miro con cara de culo y me dijo que me espere después de que yo le pegara un grito para que me sirva otro ron con Coca Cola, todo estuvo de puta madre.

Bueno, todo, descontando el hecho de que me 
perdí el set de In Solitude, una de las tres de cuatro bandas que quería ver en vivo.

Como buen latino que soy llegue al local del concierto pasadas las 8 de la noche. Antes me detuve en un bar donde 
tenían un especial de cervezas 2x1 y racionalice que así evitaba hacer cola. Cuando entre al local del concierto estaba casi abarrotado (98% hombres) y en el escenario en frente de la banderola con el triangulo invertido de The Devil's Blood se encontraban los miembros de la misma banda probando sus instrumentos. Luego de darle una fugaz visita a las letrinas y de informarme de un gordito que meaba a mi costado de que In Solitude ya habían tocado y que lo habían hecho de puta madre, procedí a acercarme tanto como pude al escenario.

Diez minutos 
después salieron los miembros de The Devil's Blood y empezaron a tocar sus harmoniosos y casi poperos temas. Primero hubo un intro y estoy seguro que debe de haber dejado una impresión en aquellos que desconocían a esta banda holandesa. No tanto por la música sino más que nada por el aura seria y embrujada que despedía esta gente. Todos los miembros de The Devil's Blood estaban cubiertos en sangre de cerdo y los ojos tenían fijamente clavados en todo y en nada. Es decir, miraban hacia las paredes y lo hacían fijamente, levantaban sus brazos como saludando no al público, sino a su ser supremo, hacían el signo de los cuernos y algunos del publico respondian como hipnotizados.

De mi lado estaba Selim Lemouchi, el guitarrista y principal escritor de la banda, cuya falta de camiseta dejaba caer su panza mondonguera por encima de sus pantalones de cuero. Mirando este show y sintiendo las notas de bajo que enganchan el ritmo del primer tema "In the Wings of Gloria" yo solo pensaba que esta era la banda que yo había querido ver en vivo desde la primera vez que escuche su EP debut Come Reap, aquel genial esfuerzo que los convirtió inmediatamente en una de mis bandas favoritas.

Unos minutos más tarde y con la gente ya calentada tras el intro y las primeras notas del tema mencionado salió al escenario F. The Mouth of Satan, hermana de Selim y dueña de una figura voluptuosa que bordea en el sobrepeso. Manchada de sangre e invocando a algún diablo que parecía estar en el techo, The Mouth of Satan mantuvo sus brazos extendidos hacia arriba en alabanza a Satanás durante casi toda su presentación. Su voz era limpia y harmoniosa, propia de un ángel caido. 

De rato en rato yo voltebaba para mirar la reacción de la gente. Quería saber si todo el mundo la estaba pasando tan bien como yo. Al menos 90% del publico estaban ahí por Behemoth, la única banda del tour que no me interesaba, y por eso, y por la falta de brutalidad en la música de The Devil's Blood, la mayor parte del publico parecía indiferente. Alguien que no se mantuvo indiferente a la música de The Devil's Blood fue el cerdo hijoeputa que estaba parado a mi derecha con su grupete de amigos. Claramente allí por Behemoth, Porky hacia bailesillos burlones al compas de las odas a Satanás mas infecciosas que ninguna banda ha creado. Yo lo quería estampar contra el piso y bailar tap en sus orejas, quería que se lo cache un burro, quería que Selim Lemouchi lo castre y que luego se bañe con la sangre que su pene chorrea o que F. The Mouth of Satan con una próstesis de dildo se la meta por la boca, estilo deep throat.  

Hubieron un par de fallas en el set de The Devil's Blood; ritmos que parecieron perderse y notas que F. The Mouth of Satan no pudo alcanzar. A mi lo que más me jodio fue que no tocaron "The Heaven's Cry Out for the Devil's Blood", su obra maestra. Mientras tocaban "Fire Burning" una de las gemas de su ultimo álbum, F. The Mouth of Satan salio del escenario de modo indiferente. Yo pensé que se estaba tomando un break, o que quizás le dio un poco de hambre y le fue a dar un mordisco a la hamburguesa que había dejado tibia en el backstage, pero eso fue todo. The Devil's Blood me dejaron queriendo más, mucho más

Un ron con Coca Cola y una meada más tarde y Watain estaban en el escenario. Ayudando en las guitarras estaba el mismo Selim Lemouchi y en el bajo el chileno Alvaro Lillo con una pinta y unas expresiones faciales que aun me estriñen. 


Debo admitir que desde que vi las fotos promocionales de Lawless Darkness en las que Erik Danielsson porta esos lentes de contacto a la Marilyn Manson, me 
pareció que Watain estaban cruzando una raya hacia una estética demasiado trabajada. Su música por otro lado, denota una calidad y  una atención al detalle admirable. En vivo, con candelabros y velas encendidas, con humo por el suelo, pájaros muertos colgados de la correa de Danielsson y con cruces invertidas gigantes y un sonido impecable me parecieron simplemente acojonantes.

Cualquier persona que se 
exponía al black metal por primera vez esa noche pensaría que el black metal es música elaborada y casi teatral, donde la pantomima ayuda y no es objeto de burla, donde el ambiente representa verdaderamente la filosofia y las intenciones. Que lo-fi, ni que ocho cuartos, Watain tocan black metal de un modo profesional y esa noche, si en atención habían unos que no los conocían, apostaría mis dos bolas a que salieron del show convertidos al fanatismo de la banda.

Era mi 
intención marcharme luego del set de Watain, pero como me perdí a In Solitude decidí escuchar un poco de Behemoth. Los polacos si eran dueños del escenario entero, el resto de bandas habían hecho uso de solo la mitad. Yo me fui hacia el bar un rato a descansar y note a mi derecha a David Vincent de Morbid Angel. El tío parece hidrocefalico, tiene una cabezota que intentaba asolapar con un sombrero negro de vaquero y con unas botas típicas de cantante de música country. Rodeandolo estaban un par de miembros de Watain.

Luego Behemoth empezaron a tocar y el 
público se volvió loco. Me imagine al gordo hijueputa saltando como una pelota que rebota. Esta banda nunca me ha interesado. La primera vez que escuche "Slaves Shall Serve" me causo gracia y sinceramente me pareció una huevada, así que nunca me moleste en escuchar sus discos. Para entonces eran casi las once y media y yo andaba cagado del hambre. Después del primer tema, Nergal grito, 'it's good to be alive', en referencia al Cáncer que acaba de vencer y la gente le respondió con amor; con gritos,  con saltos y sin pogueo, con cuernos en sus dedos y con los brazos en alto. Yo ya estaba con hambre y no dejaba de pensar en que si quería comer algo de pizza tendría que salir del concierto antes de la medianoche.

Disculpen la baja fidelidad de las fotos pero culpen a Steve Jobs, porque la camara del iPhone vale verga.

viernes, 4 de mayo de 2012

POISONDEATH, Poison Metal (Tahuantinsuyo, 2010)

Desconsiderando el sonido tubular y algo lejano del debut de la banda peruana Poisondeath, yo no titubearía en nombrar a Poison Metal como uno de los mejores trabajos emergentes de la escena inca en los últimos años. Editado en el 2010 con poca alharaca y cero eco, este salvaje álbum de siete temas nos introduce al thrash death metal purulento de esta hambrienta banda chimbotana.

Los cortes presentan un sonido violentista y avezado que en mas de una ocasión recuerda a los mañaneros sonidos de bandas teutónicas de los ochentas. Si hay algo que diferenciaría a Poisondeath de Protector, por ejemplo, es que el trio peruano presenta una destreza en sus instrumentos aun no dominada por los alemanes en los proto-death metaleros 80’s y además, cuenta con la ventaja de tener al tiempo de su lado. Los arreglos dinámicos, diestros, rudimentarios y agiles a la vez denotan esto ultimo, la produccion caustica y de baja fidelidad, no.

A proposito, lo de Protector no es chiste. El sonido de guitarra me recuerda muchisimo al del Urm the Mad, aunque es imposible saber si esto es casualidad o resultado de limitaciones presupuestales y tecnologicas.

Poison Metal destaca por eso, los temas tienen una base mucho mas brutal que la de cualquier banda thrash mundana y tienen además una espina dorsal mucho mas melódica que la de cualquier banda death metalera de la primera ola. Dudaria en llamarle al incisivo ritmo y marcha de estos temas ‘melodias’, pero no encuentro otra palabra. Ademas las tendencias a tirar hacia lo negro son obvias, sino miren esta grandiosa portada y observen el grueso falo del mismisimo diablo. Bonito, eh?

Desde los 80’s el metal sudamericano se ha destacado en el mundo por su salvajismo y por su falta de precisión instrumental. Por lo general, bandas de esta región que practican un estilo mas pulido han tendido a pasar desapercibidas. Poisondeath por su parte ofrecen un buen balance de esto; música desordenada e indomable tocada con gusto, con respeto al pasado y con una actitud verdaderamente endiabalada.

((Metal Veneno))

jueves, 26 de abril de 2012

MORBID SAINT, Spectrum of Death (Avanzada Metalica, 1988)

Como no les alcanzo el presupuesto y la mascota de Iron Maiden se encontraba de vacaciones en Ibiza, los buenos pueblerinos de Morbid Saint tuvieron que recurrir a la abuela de Eddie para que aparezca en la portada de su album debut, Spectrum of Death. No les importo que la anciana tenia un caso terrible de caries y de encias sangronas o que su melena despeinada y canosa no representara la furia vital del thrash metal como se merecia.

Para ellos lo mas importante en el '88, cuando este album se edito, era sacar un producto al mercado antes de que se les pase el tren. Razon por la cual la banda se apresuro en editar Spectrum of Death a traves del sello mejicano Avanzada Metalica,  inestable y pasajera morada para olvidables ediciones de bandas paisanas como Transmetal y Anialator.

Luego, con el tiempo, la movida subterranea reviviria esta grabacion una y otra vez y la convertiria en una especia de muerto terco. Disqueras tan poco conocidas y efimeras como Power Play, Edge, Keltic, y Grindcore hicieron el minimo esfuerzo para sangrar un poquito mas esta grabacion, que dicho sea de paso, sino fuera por su calidad, hubiera sido sepultada hace rato ya entre pilas de thrash de cuarta editados por sellos de tercera.

Spectrum of Death es uno de los mejores discos de thrash metal jamas grabado. Punto. La declaracion suena ostentosa y exagerada, pero los amantes de lo salvaje, los sadocos del oido y los cultistas atascados en los 80's que lo han disfrutado podran sin duda atestar por su insaciable brutalidad.

Para empezar, Spectrum of Death es un disco absolutamente salvaje y descontrolado. Es mas thrash que la mitad de las discografias de Anthrax, Metallica y Megadeth combinadas. Pero si eso no dice mucho entonces consideren la despiadada performance de la banda; el batero Lee Reynolds dominaba el doble bombo con la rapidez de un Gene Hoglan despues de una dieta, mientras que el tandem de los guitarristas Jim Fergades y Jay Visser aceleraba el tempo a velocidades hasta entonces no conocidas. No me soprenderia que este par sean hoy en dia un par de muñones; manos amputadas tras severos casos del sindrome del tunel de Carpio. Por su parte el vocalista Pat Lind gruñia las letras, se carcajeaba y hasta dejaba escapar golpes vocales, a la Tom G Warrior dando vueltas en 45 RPM's.

Es tal el desfogue de la banda que hacia el final nos regalan el corto instrumental que da titulo al disco. Dificil decidir cual fue la intencion de esta inclusion; si dejar que el fanatico respire, o si eran ellos mismos los que necesitaban un descanso.

((Espectro de la Muerte))

sábado, 21 de abril de 2012

RECORD STORE DAY y la TIENDA de VINILOS MAS GRANDE del MUNDO

El tercer sabado de cada Abril se celebra Record Store Day en los Estados Unidos y en otros paises. Esta fecha fue escogida por un tal Chris Brown para celebrar 'el arte de la musica'. O a si dicen, en realidad fue por primera vez celebrado en el 2008 con el proposito de ofrecer soporte a las alicaidas tiendas de discos independientes que han visto su flujo de negocio ser reducido al minimo.

Como sabemos la industria del disco esta de cabeza y algunos argumentarian que se encuentra en proceso de extincion. Desde la revolucion tecnica de internet (MP3's, Napster, etc) numerosas multinacionales han quebrado y las que no, han tenido que cortar su staff en un 80% para mantenerse en numeros negros. Las disqueras y las tiendas independientes han sentido el golpe aun mas fuerte, pues al no ser parte de ningun conglomerado no han tenido el soporte economico para mantenerse en el negocio. Se estima que durante la ultima decada, alrededor de 3,000 tiendas de discos han cerrado en los Estados Unidos.

Esta situacion la vivi en carne propia cuando hace exactamente un año la tienda de discos que solia visitar semanalmente cerro sus puertas debido a las pobres ventas. Mi amigo, The Mighty Mojon, quien fue empleado de esa tienda desde su inicio, me contaba que habian dias en los que no vendian ni un disco y en un par de ocasiones hasta habian tenido dias negativos en los que el dinero recaudado en ventas era menor que el dinero devuelto a los clientes que retornaban discos defectuosos y/o otros cachibaches. Hilarante, lo se. Pero ademas ridiculo y triste.

En lo que a mi respecta, siempre he estado al tanto de Record Store Day, pero nunca habia marcado le fecha en mi calendario, razon por la cual siempre me he enterado de esta un par de dias despues. Felizmente una chica del trabajo me paso la voz ayer e hice una nota mental. Luego hice una busqueda en internet y vi la lista de tiendas participantes. De las seis, habia visitado cinco en las ultimas cuatro semanas y practicamente habia arrasado con los discos que me interesaban. La unica tienda que no visitaba desde hacia tiempo era Bananas Records & Movies en St. Petersburg, tienda auto-proclamada como 'la mas grande del mundo' (almacenan mas de tres millones de LP's y 45's) en lo que a vinilos se refiere.

La primera vez que visite Bananas fue en el 2009. Primero les di una llamada para preguntarles si tenian discos de heavy metal y un viejo amable me dijo que solo un manojo, 'Kiss, Alice Cooper, cosas asi' argumento como queriendo consolarse. Aun asi decidi pegarles una visita.

Bananas se encuentra en un area industrial de St. Pete y por ese entonces operaba desde dos edificios localizados uno al frente del otro; un pequeño garaje dedicado a la venta de discos compactos y un edificio de dos pisos, solo accesible desde el segundo piso, dedicado a la venta de vinilos.  Decir que Bananas es el sueño del coleccionista de discos de vinilo es una modestia. Lo primero que uno nota al entrar al edificio son los estantes de vinilos arreglados a modo de biblioteca. Anaqueles posicionados en forma de pasillos albergan cajas repletas de vinilos ordenados por generos, alfabeticamente y por tamaño. La coleccion de siete pulgadas es para cagarse, sobre todo si uno es fanatico de la musica grabada antes de 1980 y se concentra en el country, el blues y el soul, razon por la cual mi primera visita me dejo cierto sinsabor.

La segunda vez que visite Bananas fue en el 2010. Acababan de abrir un segundo local mas grande en el cual estaban vendiendo peliculas y discos compactos y aquel dia la tienda apestaba a pegamento y detergente. La tienda habia estado abierta tan solo hacia unas horas y los empleados aun se encontraban arreglando y desarreglando los materiales de venta. Decidi darle una rapida mirada a la seccion 'Rock' de compactos y al no encontrar ni un puto disco de metal sali con las manos vacias y decepcionado.

Hoy fue la tercera vez que visite Bananas y puedo decir con toda sinceridad que esta es ahora si, quizas no solo la tienda de discos mas grande del mundo, sino que es ademas, una de las mejores. El local de las peliculas y los compactos ha sido transformado totalmente y ahora incluye un pequeño escenario para que toquen bandas en vivo. Ademas, a los tipicos compactos y las peliculas, han agregado una seccion de libros y una seccion gigantesca de vinilos tambien organizados por genero. Al entrar, lo primero que busque fue una seccion de vinilos de 'Metal' y luego de un rapido escaneo del amplio local, lo divise; a la derecha, junto a la pared y bien cerca de la maquina registradora, bajo un papelito blanco pintarajeado con lapicero negro y con letras que habian sido repasadas por la mano de un pajero encontre por fin una seccion de 'Metal' en vinilo. Casi me pongo a llorar de la emocion...

Por lo general, un Record Store Day incluye actuaciones en vivo, refrescos gratuitos, vendedores de comida, alguito de alcohol y una que otra oferta. Ciertas disqueras independientes, a modo de promocion, coinciden sus lanzamientos con esta fecha. Cuando llegue a la tienda lo primero que note fue que el parqueo estaba repleto y cuando entre al pasillo divise algunos vendedores de comida que habian improvisado estantes de venta. Al entrar a la tienda me sorprendio el numero de gente. La mayoria ojeaba los hileras de discos de modo casual. Pocos parecian tener discos en sus manos, la mayoria calentaban cerveza en vasos rojos de plastico mientras esperaban a que los cuatro mocosos que afinaban sus instrumentos en el escenario empiecen a tocar.

Yo me apresure a la seccion de vinilos metaleros. Estaba salibando, las manos me temblaban. Los primeros discos que me llamaron la atencion fueron los primeros de Anthrax, pero estaban caros ($25). Luego fueron los dos primeros de Crossfire, la banda belga de speed ochentero. Luego divise otras joyas de metal de antaño; los primeros de Avenger, BattleAxe, Demon, Girlschool, Jaguar, Judas Priest, Legend, Mama's Boys, Tytan y otros discos de los 80's que no conocia. Parecia que algun cuarenton cansado de que se burlen de el por estar estancado en el tiempo hubiese vendido su coleccion completa de la NWOBHM.  Debo admitir que siempre me ha molestado lo vacias que suelen estar las tiendas de discos, sin embargo hoy, mientras chequeaba esta seccion de vinilos, senti lo opuesto, deseaba que todo el mundo desapareciera y que me dejen toda la tienda para mi solo.

Poco a poco comence a separar los discos que queria comprar. Mi total promediaba los $90 y no habia modo responsable de gastar tanto dinero. Ademas, aun me quedaba la seccion de compactos y tenia esperanzas de que la seleccion hubiese mejorado desde mi previa visita. En ese momento comenzo a tocar la banda. No entendi su nombre cuando lo anunciaron. Felizmente, los encargados del equipo de sonido habian sido prudentes al limitar su volumen, pues estos chicuelos improvisaban jazz con gran entusiasmo, pero con poca tecnica, minimo talento y cero inspiracion. El primer tema fue segun ellos un cover de "Ain't No Sunshine When She's Gone" de Bill Withers y cuando lo anunciaron alguna gente dejo escapar unas carcajadas. Luego tocaron una version de "The National Anthem" de Radiohead, la cual reconoci por la linea del bajo.

La seccion de compactos no me trajo ninguna sorpresa. Encontre un disco de Black Tusk (Passage Through Purgatory), uno de King Diamond (Them), uno de Kreator (Coma of Souls), uno de Atom Seed (Get in Line), el auto-titulado de Sinister Realm y el split entre Satyricon y Enslaved (The Forest is My Throne / Yggdrasill). Cuando termine la seccion de compactos tenia tantos discos en mis manos (incluyendo nueve vinilos) que no podia balancearlos. Al final tuve que cortar mis opciones. Ninguno de los vinilos estaba a precio modico y ninguno de los discos compactos meritaba mucho sacrificio. Opte por comprar el Power Games de Jaguar, los dos de Holy Terror (Terror & Submission y Mind Wars) y el split entre Enslaved y Satyricon. Mi total fue $60. Para ese entonces habia una chica cantando algo de folk con su mandolina en el escenario asi que era el momento propicio para salir porque no aguantaba ni un segundo mas de esa mierda. Mientras pagaba pregunte si vendian agujas y me dijeron que para eso me tendria que dirigir a la tienda de vinilos, la cual se localizaba a unas seis manzanas.

Una vez en la tienda de vinilos pulule por los pasillos absorbiendo el olor a papel avejentado y alucinando con la gente. Habia mucho viejo y los pocos menores de 40 que estabamos ahi, teniamos pinta de nerds. Yo no creo que me parecia a esa gente, pero una cosa era segura, todos ahi compartiamos cierta obsesion por la musica, cualquiera que esta fuera. Observe a un chiquillo de unos 17 con una panza bondadosa comprando un vinilo de Django Reinhardt y me dio un gran gusto.  En los pasillos habia gente sentada en el piso junto a montañitas de discos que habian separado, leian con atencion y concentracion cada detalle impreso en las fundas, analizaban cada letra como si fueran libros de filosofia que tenian que entender e interpretar. Yo me perdi un rato en la seccion de rock, pero ya no buscaba nada en particular. Francamente, solo queria estar ahi un rato mas.

Me acerque a una seccion cercana a la registradora donde vendian agujas, felpas y liquidos para limpiar discos. Una señora de unos 60 se me acerco y muy amablemente me pregunto si me podia ayudar. La seguia de cerca un perro ciego que masticaba un hueso de plastico gigante. Le dije que si, que buscaba una aguja. Me pregunto por el modelo y le dije que no tenia idea, me pregunto por la marca de mi tocadisco y le dije que no recordaba. 'Es roja', le dije, 'de las ordinarias', y sonrio como me imagino le ha sonreido a tantos despistados. Queria comprar algo, era Record Store Day y queria contribuir a que Bananas no corra la misma suerte de tantas tiendas independientas, asi que le pregunte por los liquidos para limpiar vinilos y me recomendo uno barato. No habia uso en comprar uno caro cuando lo unico que los diferencia son las marcas, argumento la señora. Yo le agradeci la honestidad.

Cuando pague la señora le dijo a su esposo, un viejo de unos 65, que me diriga a la salida en el primer piso. Estaba lloviendo a borbotones y me podia resbalar en las escaleras de acceso que estan instaladas en la parte exterior del edificio. Segui al anciano por un angosto pasillo de escaleras cuya paredes estaban rellenas de libros de musica. El primer piso contenia miles de vinilos mas, posicionados en cinco niveles de anaqueles. La mayoria de pasillos estaban vacios con excepcion de una pareja de enamorados que estaban sentados contra una pared mirando discos. Podrian haber estado alli desde hacia dias y nadie se hubiera dado cuenta. 'Esto es increible', le dije al viejo. Me sonrio y buenhumorado respondio, 'tengo un almacen con 20,000 discos mas y hace diez años que ni siquiera lo visito'

viernes, 9 de marzo de 2012

VERMIN, Millenium Ride (No Fashion, 1998)

Millenium Ride quizas sea el mejor disco de death 'n' roll que Entombed nunca grabo. Aunque para los fanaticos del death metal, Millenium Ride quizas tambien sea el album en el que el subgenero 'salto el tiburon', como dicen coloquialmente. La frase 'saltar el tiburon' proviene de un episodio del show americano Dias Felices en el que el protagonista Fonzie decide montarse en esquies acuaticos y saltar sobre un tiburon y se utitliza para describir el momento en el que un show televisivo baja de calidad.

Del mismo modo, Millenium Ride es el momento en que el death 'n' roll comenzo a declinar en calidad y entro de hecho, en agonia. No que este subgenero haya tenido gran acogida, pues aparte de los ya mencionados Entombed tan solo hubo un reducido grupo de bandas que ejecutaron su propia version del death 'n' roll, subgenero que dicho sea de paso, los mismos Entombed abandonaron despues de unos cuantos discos y del inevitable decline en ventas.

Vermin por su parte provenian de Nässjö, Suecia y estaban bien enterados del asunto. En el '94 editaron un disco de death metal regularon titulado Plunge Into Oblivion a traves de Chaos Records y nadie parecio percatarse. Cuatro años mas tarde vendria este Millenium Ride, obviamente muy influenciado por el exito del Wolverine Blues de Entombed, editado en 1993. El disco inmediatamente recibio mas cobertura y a diferencia del debut fue editado en los Estados Unidos.

El sonido de Millenium Ride es una copia calca del de Entombed. Las guitarras tienen esa tonalidad cochinona Sueca, tanto asi que uno pensaria que el guitarrista se llama Uffe Cederlund y las melodias de los temas tienen la misma estructura ritmica que las incluidas en Wolverine Blues. Vermin no habran tenido una identidad propia, pero eso no quiere decir de que no sabian escribir temas cancheros; "Upright Infinity" y "Black" rockanrollean como sucios libidinosos con una tenia gigante por dentro y superan con creces al material mediocre de los Entombed de To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth y Same Difference.

((La Culeada del Milenio))